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  • XIMENA HIDALGO-AYALA

LAS OJERAS MÁS BELLAS


DR AUGUSTO ARIAS ROBALINO (15 de marzo de 1903 - 22 de agosto de 1974)

Nos unimos a las celebraciones por el nacimiento del Dr. Augusto Arias Robalino, un 15 de marzo de 1903 en la cuna del sol, la ciudad de Quito, milenaria capital ecuatoriana y rendimos un homenaje no solo al poeta y su fecunda obra literaria, ante todo resaltamos la belleza, elegancia y dulzura que nos legó en sus preciosos poemas, algo que prácticamente ha desaparecido en las composiciones que se promocionan actualmente en temas musicales llenos de obscenidad, violencia y antivalores.


Es indispensable mantener el legado cultural latinoamericano y además rescatar la belleza que ha creado el ser humano, para generar un balance ante el avance progresivo del caos. Por ello nuestro homenaje al legado indelebre de un erudito andinoamericano, tomando tan solo uno de sus preciosos poemas, TUS OJERAS.

LA AVENTURA DE TRASNOCHAR

Sin duda todos hemos trasnochado en alguna ocasión, algunos embriagados en lecturas nocturnas, cuando arrullados por el silencio de la noche desafiamos la normalidad, para disfrutar el privilegio de mirar el nacimiento del astro rey, otros víctimas de algún romance que en el mejor de los casos, ha sido inspiración de hermosas poesías y que gracias a la música siguen vivos, dando testimonio de una belleza afectiva materializada en versos, este es el caso del poema Tus Ojeras.


Poemas a los ojos y a las ojeras, testimonio de esas “erranzas nocheriegas” hay muchos, sin embargo el más hermoso por el elegante uso las figuras literarias utilizadas, es sin duda el escrito por el erudito poeta, periodista, ensayista, crítico literario, pedagogo, catedrático universitario y fecundo autor Dr. Augusto Arias, a quien conocí a través de las canciones interpretadas por mi padre.


Los trasnochados hemos visto brillar en el oscuro firmamento “como pupilas” y luego “morir los luceros”, diluidos por la poderosa luz del sol y ante su potente luz hemos visto como “la luna se esconde” después de haber “derramado su perfume por la senda”. Al final de esa aventura nocturna, de esa ruta en la que hemos “andado y andado”, la huella condecoradora de la aventura: las ojeras del ser amado.


Solo alguien con la sensibilidad poetica de Augusto Arias, podía con finísima estética literaria exaltar y hacer un elogio elegante y hermoso de la belleza de las ojeras femeninas.


DR. AUGUSTO ARIAS ROBALINO

Augusto Arias Robalino, nació en la capital ecuatoriana en la familia formada por Sergio Arias Moscoso y Alejandrina Robalino Valdivieso, al igual que Galo Plaza, -de quien fue contemporáneo-, estudió la escuela primaria en el Pensionado Borja y la secundaria en el Instituto Nacional Mejía, del cual fue posteriormente maestro. Obtuvo su doctorado en la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad Central de su ciudad natal.

Desde temprana edad demostró su talento poético, ya a los trece años, en 1916, junto a los poetas Jorge Carrera Andrade y Gonzalo Escudero Moscoso fundó la revista literaria ”El Crepúsculo”. Posteriormente fundó ”La Idea" y "Vida Intelectual”. A los diecisiete años se publicaron sus primeros versos, “Poemas Del Sentir” (1920) obra emblemática de la poesía ecuatoriana y la primera de innumerables publicaciones que el fecundo escritor dejó como legado.


El Dr. Arias fue riguroso investigador de la producción literaria ecuatoriana y en 1944 publicó Antología de los poetas ecuatorianos y en 1961 Panorama de la literatura ecuatoriana, obra de carácter didáctico, que fue texto estudiantil para el estudio de literatura nacional y es considerada una de las más completos en la materia.

Fue miembro de la Academia Ecuatoriana de la Lengua y de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, fundada en 1944 por Benjamín Carrión. Además fue miembro y secretario del “Grupo América” y de la Academia Nacional de Historia.

A través de su trabajo literario Augusto Arias construyó lazos de hermandad con Colombia al dedicar una obra a Jorge Isaacs; con Perú al escribir sobre Alberto Guillén; con México, escribiendo sobre Sor Juana Inés de la Cruz; con Cuba, escribió una obra sobre José Martí; a España dedicó dos obras, etc., etc.

Entre los personajes a los que exaltó están la primera santa ecuatoriana Mariana de Jesús Paredes, canonizada durante la presidencia de Galo Plaza, así como el erudito Dr. Eugenio de San Cruz y Espejo, promotor de la independencia hispanoamericana, entre otros notables que incluyen al ambateño Luis A. Martínez, quien estuvo en Nueva York investigando los detalles para la construcción del famoso tren trasandino, que posteriormente inauguró el Gral. Eloy Alfaro, líder de la revolución liberal del siglo XIX y amigo de José Martí, dos personajes notables de la historia continental que se reunieron en Nueva York.


Además de bellísimos poemas, Augusto Arias escribió ensayos, críticas literarias, biografías, textos didácticos, etc. Entre sus obras cronológicamente enumeradas están:


Poesía: Del sentir (Quito, 1920)

Poemas íntimos (Quito, 1921)

En elogio de Ambato (Quito, 1926)

El corazón de Eva (Quito, 1927)

Biografía: Mariana de Jesús (Quito, 1929)

Virgilio en castellano (Quito, 1930)

La estética del barroco (Quito, 1932)

El cristal indígena -vida de Eugenio Espejo- (Quito, 1934)

Luis A. Martínez (Quito, 1937)

Jorge Isaacs y su "María" (Quito, 1937)

El periodismo ecuatoriano (Quito, 1938)

Páginas de Quito (Quito, 1939)

Tres ensayos (Quito, 1941)

Literatura general (Quito, 1941)

Semblanzas (Quito, 1941)

Alberto Guillén, el buscador de sí mismo (México, 1942)

Los problemas económico-sociales y su expresión literaria en América (México, 1943)

Viaje (Quito, 1943)

Antología de poetas ecuatorianos -en colaboración con Antonio Montalvo- (Quito, 1944)

Canto a Beatriz (Quito, 1945)

Vida de Pedro Fermín Cevallos (Quito, 1946)

Panorama de la literatura ecuatoriana (Quito, 1948)

España en los Andes (Madrid, 1950)

España eterna (Quito, 1952)

Obras selectas (Quito, 1962)

El viajero de papel (Quito, 1968)

Augusto Arias es uno de los principales representantes del modernismo andinoamericano del siglo XX que fue exaltado permanentemente por mi padre, Lic. Arturo Hidalgo García, no solo en su labor como profesor de Literatura y Castellano en el Instituto Superior Gran Colombia, además en los conciertos didácticos que mi padre ofrecía, en los cuales promovía a los autores y compositores latinoamericanos, muestra de ello es el concierto que organizó, -a pedido del maestro Oswaldo Guayasamín-, en homenaje a su amigo Gonzalo Benítez, dos de los autores de la famosa canción Vasija de Barro.


En ese concierto, realizado en la Fundación Guayasamín en los años ochentas, mi padre ademas de seleccionar a los musicos, escogió el repertorio y abrió el homenaje con el pasillo Tus Ojeras, de Augusto Arias, que tiene un homónimo en el poema Ojeras, escrito por otro gran compositor quiteño Ángel Leonidas Araujo Chiriboga en 1920, tema que es conocido musicalmente como “No Vuelvas”.


De este autor, de raíces riobambeñas, cunado de la famosa Carlota Jaramillo, mi padre incluyó en este mismo concierto el tema "Rebeldía", un pasillo que en su tiempo fue proscrito por la iglesia católica debido a sus versos que dicen: "Señor no estoy conforme con mi suerte, ni con la dura ley que has decretado, pues no hay una razón bastante fuerte, para que me hayas hecho desgraciado", pero ese es tema para otro artículo.

TUS OJERAS

Letra del poeta quiteño Augusto Arias


Hasta altas horas llevo mi erranza nocheriega,

me siguen tus recuerdos como grises romeros

y un perfume de luna por las sendas se riega y son como pupilas, lejanos los luceros.


Tu alma sigue conmigo,

somos en el camino acaso sin saberlo, dos iguales viajeros;

tú sola calmar puedes mi sed de peregrino

y solo me perfuman tus blancos jazmineros.


Andar y andar siguiendo la erranza hasta donde los luceros se han muerto, la luna ya se esconde

y al final de mi ruta solo están tus ojeras.


Y solo entre tus labios florece la fragancia

inefable y amada, con que soñó mi erranza

camino de tus suaves y blancas primaveras; los luceros se han muerto, la luna ya se esconde

y al final de mi ruta, solo están tus ojeras.


Para escuchar Tus Ojeras, con la música compuesta en ritmo de pasillo por Carlos Brito Benavides, haga click en el video a continuación, en el cual se ve a mi padre (detrás del pianista, Don Huberto Santacruz) y se escuchan sus propios arreglos en requinto para este precioso tema musical:

Este tributo al DR. AUGUSTO ARIAS es continuacion del trabajo iniciado por mi padre, LIC. ARTURO HIDALGO GARCIA, exaltando a los autores y compositores latinoamericanos.


Para leer una nota conmemorativa del nacimiento de Carlos Brito Benavides, compositor de la musica de Tus Ojeras, haga click en su foto a continuacion:


Este tributo se realiza gracias al apoyo de prestigiosos empresarios miembros de XHA CLUB, un network de profesionales que respaldan las actividades culturales del Comite Internacional Galo Plaza Inc., para conocerlos haga click en el logo a continuación:

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