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  • XIMENA HIDALGO-AYALA

PRIMICIAS DE LA CULTURA

El legado de Eugenio Espejo

Primera página del periódico fundado y editado por Eugenio Espejo en 1792 Primicias de la Cultura de Quito, marca el comienzo del periodismo y la formación de la opinión pública ecuatoriana.

Cada 5 de enero retorna implacable el recuerdo del erudito Eugenio Espejo. Iniciamos el ritual de revivir las investigaciones de sabios maestros y mentores, plasmados en los libros que con generosa esperanza nos legaron como antorchas de conocimiento.

EL PRIMER PERIÓDICO DE LA HISTORIA ECUATORIANA

El 5 de enero de 1792 circuló Primicias de la Cultura de Quito, el primer periódico publicado por el erudito Dr. Eugenio de Santa Cruz y Espejo (1747-1795), quien además de ser uno de los precursores de la independencia hispanoamericana, es fundador del periodismo ecuatoriano y es el primer crítico social y literario del país.

De acuerdo al estudioso español Marcelino Menéndez y Pelayo, su obra “Nuevo Luciano” es el más antiguo trabajo crítico escrito en América del Sur.


El historiador Jorge Salvador Lara resalta la obra revolucionaria y precursora de Espejo, que incluyó entre otros, su adhesión al movimiento peruano de Tupac Amaru; la crítica al vasallaje de los americanos; el planteamiento de las ideas de patria, nacionalismo y acción cívica; la incitación abierta a la independencia americana; el establecimiento de un “pacto social” para constituir una nueva sociedad política; la elaboración de un plan revolucionario que incluía el levantamiento simultáneo de las principales ciudades hispanoamericanas, constitución de gobiernos autónomos, igualdad jurídica de los ciudadanos y autoridades exclusivamente americanas.


ERUDITO PIONERO

DR. EUGENIO DE SANTA CRUZ Y ESPEJO

Fue bautizado Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo, hijo de Luis de la Cruz, -natural de Cajamarca, quien llegó a Quito como asistente del sacerdote y médico José del Rosario-, y de María Catalina Aldás, que según el historiador Carlos Freile-Granizo, -fundamentado en documentos de la época-, era blanca y no indígena, ya que su matrimonio fue registrado en el libro de matrimonios blancos (como se les consideraba a los criollos), igualmente las actas de nacimiento de Espejo y sus hermanos Juan Pablo y Manuela, se introdujeron en el mismo libro y no en el libro de los indígenas y por la misma razón, le fue posible a él y sus hermanos, estudiar en colegios de blancos y tener estudios universitarios.


Entre los títulos que se le reconocen al Dr. Espejo, están el de pionero en medicina, científico adelantado a su tiempo, el primer higienista y bibliotecario de Ecuador, por mencionar algunos.

El Hospital San Juan de Dios, donde ejerció como médico el Dr. Eugenio de Santa Cruz y Espejo, actualmente convertido en museo.

Este preclaro mestizo, -nacido en la Real Audiencia de Quito-, fue abogado y escritor contumaz, su vida y trabajo le ubican como una de las figuras más importantes de la etapa colonial. Espejo vivió una etapa convulsionada, -intelectual y culturalmente-, por los movimientos internacionales.


Durante la segunda mitad del siglo XVIII en las élites de la Real Audiencia de Quito, -integradas por los hijos de españoles nacidos en América llamados criollos-, comenzó a surgir una conciencia de reivindicación de lo americano y a manifestarse un conflicto con los administradores españoles ibéricos, motivado por el control del poder político.


Las tendencias autonomistas florecieron con facilidad en territorio de la Real Audiencia de Quito, (actual Ecuador), que funcionaba a nivel administrativo como tribunal y se ubicaba en medio de los centros virreinales de poder colonial sudamericano con base en Lima y Bogotá, ciudades en las cuales por diferentes motivos y épocas estuvo Espejo.


Adicionalmente el eco de la presencia de los franceses miembros de la Misión Geodésica en la primera mitad del siglo con su legado bibliográfico y filosófico, -no hay que olvidar que el Jefe de esta misión era amigo personal de Voltaire-, fue un abono interesante, sobretodo para Espejo, que fue asiduo lector y precoz autodidacta, en un momento histórico en el cual el acceso a la educación era limitado.


En el juicio que entabla su hermana Manuela Espejo después de su encarcelamiento injusto y su muerte, se lo comparó directamente con Jean-Paul Marat, revolucionario francés, quien también fue médico y publicó periódicos.

Los hermanos Eugenio y Manuela Espejo, en el centro de esta representación del Museo Antonio Mena Caamaño de la capital ecuatoriana.

ESCRITOR "SUBVERSIVO"

Las autoridades coloniales acusaron a Espejo de subversión no solo por sus escritos, algunos de ellos anónimos, además por la colocación de banderines rojos en la capital de la Audiencia de Quito promoviendo la independencia, lo cual le condujo a los tribunales, a la cárcel y al exilio en Colombia, donde entabló amistad con Antonio Nariño y Francisco Antonio Zea.

En Bogotá escribió su discurso sobre el establecimiento de la Sociedad Patriótica de Amigos del País, bajo el nombre de “Escuela de la Concordia”, que finalmente la fundó al retornar a su patria un 30 de noviembre de 1791, con apoyo y protección del presidente de la Audiencia y del obispo. Elaboró sus estatutos, fue su secretario y publicó su periódico.


Era una asociación privada establecida en varias ciudades de España y en menor medida en algunas de sus colonias. Su objetivo principal era mejorar la ciudad, sus miembros se reunían semanalmente para discutir asuntos agrícolas, educativos, políticos, sociales y para promover las ciencias.


Como órgano informativo esta sociedad fundó el periódico Primicias de la Cultura de Quito, a través del cual difundía conocimiento. El 11 de noviembre de 1793, Carlos IV disolvió la Sociedad Patriótica Amigos del País y el periódico desapareció con ella.


PROMOTOR DEL PERIODISMO

A pesar de que solo se publicaron siete ejemplares, impresos en Quito por el tipógrafo Salazar, estos pequeños folletos en formato de un cuarto, con aproximadamente dieciséis páginas cada uno, marcaron un hito en la historia de la comunicación y la cultura, a pesar de que no estaban destinados a divulgar noticias, sino a publicar textos de opinión con el objetivo de fomentar los intereses locales y a promover ideas, a través de sus páginas se hicieron importantes reflexiones morales, recomendaciones y consejos sobre salubridad, higiene, buenas costumbres, etc.


Incluía ensayos sobre cuestiones filosóficas, políticas, literarias y de promoción económica; discursos, cartas y anuncios. Se vendió en real y medio de plata por cada pliego completo en la tienda de don Antonio de Andrade, pero los quiteños no respondieron a su publicación, por el contrario, lo acogieron con frialdad, propiciando la persecución de su autor, quien intuía la amenaza de cortar la libertad de expresión y escribió en el quinto ejemplar: “Haya o no haya en esto heroísmo; lo que se debe asegurar ahora es que seguirán los periódicos; pero seguirán dando lugar a que respiren y tomen nuevos aires los injustamente resentidos. Seguirán en un término, que sin dar honor a nuestra pluma, den mucha gloria a nuestro patriotismo”.


Hablando en términos periodísticos, que en la época del Dr. Espejo no era una profesión adquirida mediante estudios formales, como lo es en la actualidad, fue además de pionero, un comprometido escritor y crítico de las transformaciones sociales, de la educación, la integridad, la salud moral de la sociedad, los derechos de la mujer, además promulgó a la igualdad entre nativos y criollos.


Como periodista no solo difundió en la región ideas ilustradas, Espejo no es un simple exponente de la ilustración en América, es según el historiador mexicano Carlos Pereyra: “el más formidable agitador del Nuevo Mundo”.


Obras del Dr. Carlos Freile Granizo, el investigador más documentado sobre Espejo, quien ha publicado trabajos especializados con fuentes primarias obtenidas en archivos de América y Europa.

DIFUNDIR EDUCACIÓN, ARTE Y CULTURA

A través de su propio trabajo escrito, se puede inferir que Espejo considera la educación como el medio principal para el desarrollo popular. Entendió que la lectura era básica en la formación, quería educar a la gente para despertar un espíritu crítico.


La prensa de ese tiempo no publicaba noticias coyunturales y ‘Primicias de la Cultura de Quito’ más bien se especializaban en la reflexión intelectual de la cultura y el arte, este periódico introduce la idea de ‘Patria’, que se convertiría en detonante de un pensamiento más crítico, ya que en esa época tenía una connotación subversiva.


“Yo pienso: luego existo. Luego, tengo ser”. Esta frase cita el texto del primer ejemplar de ‘Primicias de la Cultura de Quito’.


El periódico tuvo impacto social, especialmente en los criollos intelectuales, que serían gestores de la independencia, así, por ejemplo, un lector escribe al diario una carta que se publica el jueves 1 de marzo de 1792, en la quinta edición. “Sus Primicias van excitando el sopor letárgico en que yacían muchos entendimientos fecundos: les van restituyendo a la vida racional: y no falta más, que la permanencia, para que la naturaleza humana recobre todos los derechos que le pertenecen, dentro de estas provincias; donde sus rivales, los vicios, habían echado profundas raíces”.


Esta carta introducía el término ‘derechos’ que, a decir de los expertos, se refiere al acceso al conocimiento, pero con cierto dejo de Independencia. “El sentido de Patria, que hasta entonces había sido referido al imperio, cobra un valor local debido a que se valoriza lo propio. Cuando se refiere a los ‘vicios’, no sólo en el ámbito moral también en lo político y económico”, explica el investigador Carlos Freile-Granizo, pero aclara que este periódico no tuvo un afán subversivo, sino más bien difusor del arte y la cultura.


OTRAS OBRAS DE ESPEJO

Escritor satírico, criticó al sistema educativo retrógrado, la forma en que se manejaba la economía, la corrupción de las autoridades a nivel burocrático y eclesiástico. En su altercado por su obra “Retrato de Golilla” Carlos Freile sugiere que una parte de la sátira pudo haber llegado de España o de México, disfrazada de original francés, ya que José de Gálvez, Marques de Sonora, desde que fue visitador de Nueva España se granjeó muchas enemistades y era el centro de la sátira.


En su obra “El Nuevo Luciano de Quito”, lamentó el gran número de charlatanes que pretendía ser doctores. En “La Ciencia Blancardina” continuó su ataque a estos charlatanes y a los que trabajaban como médicos sin formación adecuada, incluso a las órdenes religiosas. A causa de sus obras fue perseguido y como consecuencia del encarcelamiento falleció a los 47 años.


Después de su muerte, sus ideas influyeron poderosamente en sus amigos y discípulos, entre ellos: Juan Pío Montúfar, Juan de Dios Morales, Juan de Salinas, que junto con Manuel Rodríguez Quiroga, fundaron el movimiento revolucionario del 10 de agosto de 1809, cuando proclamaron la independencia de España, además a Jacinto Sánchez de Orellana, Juan de Larrea y Guerrero, José Javier de Ascásubi y Matheu, Pedro Quiñones y Cienfuegos, Mariano Merizalde, Luis Quijano, Mariano Villalobos, Joaquín Rodríguez, Miguel A. Rodríguez, próceres que tuvieron vinculaciones estrechas y exactas con Eugenio Espejo.


PRECURSOR DE LA INDEPENDENCIA

En este punto cabe citar textualmente al historiador Carlos Freile-Granizo: “Para mí la palabra 'Precursor' define a quien se anticipó a la época libertaria señalando los males e injusticias del sistema hispánico y los abusos y atropellos de sus representantes en América.


Los primeros críticos del sistema fueron precursores, quienes ya lucharon directamente contra él con las armas y la pluma se convirtieron en pioneros, en actores, en próceres, muchas veces en héroes.


Eugenio Espejo analizó la realidad colonial, expuso la crónica pobreza miserable de los quiteños, sobre todo de los más menesterosos, desnudó la ignorancia en que se ahogaban los de arriba y los de abajo, constató que todo ello se debía a la injuria, quemeimportismo y corrupción de los malos gobernantes.


Espejo debe ser llamado a boca llena precursor, porque sembró la semilla del descontento en las mentes y en los corazones de amigos y discípulos y luego regó con sus punzantes análisis de la situación americana……Por añadidura es más que sabido que un gran porcentaje de quienes conformaron la Primera Junta Soberana de 1809 pertenecieron al círculo de Eugenio Espejo".



Así, al recordar la publicación del primer periódico de la Real Audiencia de Quito, las obras de los historiadores Carlos Freile-Granizo, Jorge Salvador-Lara, Enrique Ayala-Mora y Carlos Paladines, se abren para una vez más dar testimonio de esos vínculos profundos que tenemos los latinoamericanos, desde la mitad del mundo, salen los rayos hacia los virreinatos de Nueva Granada (Colombia), Perú y Nueva España (México), para recordarnos una vez más que la historia nos une.


“La prensa cumple un papel fundamental en la vida de las sociedades modernas, que resulta materialmente incomprensible sin ella. Y ese rol básico que cumple no es reciente. Lo ha desempeñado a lo largo del desarrollo histórico de los pueblos. En muchos sentidos y maneras, la prensa viene acompañando la vida de las sociedades, de las naciones y la comunidad internacional desde el siglo XVIII. Entrega información, publicita bienes y servicios, comenta y critica la realidad, propone objetivos comunes y acompaña su búsqueda. Luego se transforma en una fuente importante para guardar la memoria social y escribir la historia” Enrique Ayala PhD, La Prensa en la Historia del Ecuador, publicado en la revista Spondylus, Universidad Andina (2012)


Obras autografiadas por mis ilustres maestros los eruditos historiadores Dr. Jorge Salvador-Lara y Dr. Carlos Freile-Granizo, con una dedicatoria para la autora de esta nota.


Este artículo ha sido publicado gracias al respaldo del Network de Ximena Hidalgo Ayala, integrado por prestigiosos profesionales y empresarios latinoamericanos de Nueva York, para conocerlos, haga click en el siguiente logo:


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