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  • XIMENA HIDALGO-AYALA

Impacto de la Revolución Quiteña en Hispanoamérica




Dr. Jorge Salvador Lara (+)

Presidente de la Academia Nacional de Historia de Ecuador

Presidente Instituto Panamericano de Historia y Geografía


Proclamación del Primer Gobierno Autónomo de Hispanoamérica


El 10 de agosto de 1809 tuvo lugar en Quito, capital de la antigua Presidencia y Real Audiencia del mismo nombre, hoy República del Ecuador, un movimiento revolucionario que destituyó a las autoridades españolas de aquella porción del gigantesco imperio colonial.


Toda la documentación de la época demuestra que, la Revolución de Quito de agosto de 1809 actuó como detonante del movimiento que se desencadenó en toda Hispanoamérica, cabe observar la simultaneidad y el modelo similar de todas las Juntas independentistas.

Cuando el 10 de agosto de 1809 se dio el golpe de Quito, - con tanta precisión que no hubo que lamentar derramamiento de sangre-, el Conde Ruiz de Castilla, Manuel Urriez, Presidente de la Audiencia fue depuesto; las autoridades españolas, reducidas a prisión; ganados los cuarteles y constituido un nuevo gobierno, bajo el nombre de Junta Soberana, con tratamiento de “majestad”.


Se comunicó el hecho a las provincias y virreyes de Santa Fé y Lima, así como a los Cabildos de América y a varios corresponsales. La noticia causó conmoción, era la primera vez que la soberanía y la majestad dejaban de atribuirse al Rey de España en Hispanoamérica.


NUEVO GOBIERNO AMERICANO

El nuevo gobierno era íntegramente americano, ni un solo español aparecía en él. La Junta Suprema constituida en Quito era un cuerpo colegiado, instaurado para sustituir al Rey y estaba dividida en tres ramas que constituían los tres poderes del Estado republicano: el Ejecutivo, cuyo órgano era el propio Presidente de la Junta, asistido de tres Ministros Secretarios de Estado: para Negocios extranjeros y Guerra, para Gracia y Justicia y para Hacienda.


El Representativo, constituido por nueve representantes elegidos por Diputados del Pueblo; el Poder Judicial, constituido por el Senado formado de dos salas, para lo civil y para lo criminal, cada una integrada por cinco senadores o jueces, uno de los cuales debía ser quien presidiera, se llamaría Gobernador, el de lo Civil y Regente, el de la Criminal.


El Senado de Justicia se completaba con un Fiscal, un Alguacil Mayor de Corte y un Protector General de Indios con honores de Senador; la fuerza militar estaba constituida por la Falange de Quito con tres batallones, 25 compañías en total, cada una con 80 plazas, al mando de un coronel.


Todas estas designaciones, los nuevos nombres dados a las funciones, la creación del Ejército Propio y en especial la del Ministerio de Asuntos Exteriores, demostraban el afán de soberanía política del primer movimiento revolucionario de Hispanoamérica.

“La Revolución de la Audiencia de Quito, -dice el eminente chileno don Francisco Antonio Encina- , se caracterizó no sólo por el repudio de la demagogia y por la ausencia de móviles locales bastardos, sino también por la firmeza y claridad de la ideología que la informó”.


MASACRE DEL 2 DE AGOSTO DE 1810

Escena recreada en el Museo Alberto Mena Camaño de la ciudad de Quito, de la masacre a Próceres del 10 de agosto de 1809, asesinados casi un año más tarde, el 2 de agosto de 1810, por soldados realistas.
Museo Alberto Mena Caamaño, masacre a Próceres del 10 de agosto de 1809, asesinados en 1810, por realistas.

La reacción española no se hizo esperar. El Virrey Abascal envió desde Lima al Gral. Toribio Montes con un fuerte ejército que después de varias batallas, conquistó Quito a sangre y fuego. Las medidas de represión se extremaron. Los revolucionarios fueron arrestados y encarcelados en el Cuartel Real.


El 2 de agosto de 1810 ante el asalto de un reducido grupo de patriotas para liberar a los revolucionarios, los soldados realistas masacraron bárbaramente a los detenidos. Treinta y dos patriotas fueron asesinados en la cárcel, incluyendo los principales jefes de la Revolución de Quito: Salinas, Morales, Quiroga, Larrea, Ascázubi, Riofrío, Villalobos, etc. En los enfrentamientos murieron trescientas personas. Otros fueron fusilados o desterrados a cárceles en Filipinas, Panamá, Cuba, Lima, Cádiz, Cuzco, etc.


La primera Junta Soberana, había durado ochenta días; la Segunda Junta de Gobierno, que proclamó el Estado de Quito, algo más de dos años. Casi diez años después, el 24 de mayo de 1822, Antonio José de Sucre, vencía al ejército realista en la batalla en las faldas del volcán Pichincha en la ciudad de Quito.

Cuando Bolívar entró triunfante a la martirizada ciudad, reconoció emocionado que era la Primogénita de la Libertad.


QUITO LUZ DE AMÉRICA


El más original de todos los movimientos criollos por la independencia fue el de Quito, que influyó poderosamente en toda América.


Entre otras cosas, la declaración de Independencia de Quito motivó a que:

  • Emparán, Capitán Gral. de Venezuela, prohibiese con pena de muerte la circulación de impresos provenientes de Quito, lo que originó el rechazo de los patriotas caraqueños que activaron su propia conspiración.

  • Motivó un edicto del Santo Oficio de la Inquisición, en Santa Fé de Bogotá, el 24 de diciembre de 1809, excomulgando a quienes tuviesen y leyesen proclamas, cartas o papeles de Quito.

  • Originó la designación de Comisionados Regios en los quiteños Antonio de Villavicencio, -que influyó en la formación de la Junta de Gobierno de Cartagena y en toda la independencia de Nueva Granada- y de Carlos Montúfar. Los dos participaron directamente en la constitución de la Junta de Caracas el 19 de abril de 1810.

  • Provocó la formación de la Junta de Santa Fé de Bogotá el 20 de julio de 1810 por parte de los mismos hombres que habían defendido a Quito ante el virrey al conocer las noticias de 1809 y provocó discusiones de independencia en Pasto, Popayán, Cali y Cartagena.

  • Influyó en la formación de la Junta de Santiago de Chile, el 18 de septiembre de 1810.

  • Inspiró la frustrada conspiración del abogado Mateo Silva en Lima.

  • Provocó la reunión de vecinos de Turicato en Michoacán, México, para “platicar y conocer las cosas de Quito'', lo que estimuló que después salieran de su pueblo contingentes nutridos para apoyar al Cura Hidalgo.

  • Determinó la participación activa en política del prócer chileno Fray Camilo Henríquez, que se hallaba en esa época en Quito, protegido por el Obispo Cuero y Caicedo.

  • Determinó la actuación política del notable hombre público peruano Santiago Távara, entonces estudiante en Quito.

  • Contribuyó a la tardía declaración de las Cortes de Cádiz sobre la igualdad entre españoles y americanos, gracias a una publicación de los sucesos de Quito, en el periódico “El Espectador Sevillano” y

  • galvanizó el ánimo de los patriotas de todo el continente que reaccionaron indignados ante la matanza del 2 de agosto.

En efecto, el influjo que tuvo la espantosa matanza de Quito en toda Hispanoamérica, fue grande:

  • En Caracas, cuando llegaron las noticias, hubo un motín el 22 de octubre (1810) al mando de José Félix Ribas, pidiendo la expulsión de los españoles; se celebración solemnes honras fúnebres por los patriotas quiteños asesinados y varios poetas, (Sata y Bussy, García de Sena y Vicente Salias) les dedicaron sentidos versos; los ritos fúnebres fueron oficiados en la iglesia de Altamira y se costearon por suscripción popular y en un catafalco se puso esa leyenda: “Para aplacar al Altísimo irritado por los crímenes cometidos en Quito contra la inocencia americana, ofrecen este holocausto el gobierno y el pueblo de Caracas”.

  • En Bogotá, igualmente, el sabio Caldas protestó por los hechos en su periódico Diario Político. El doctor Miguel Pombo hizo derramar lágrimas a la multitud con su famoso discurso sobre los mártires de Quito, “el pueblo que primero levantó la cabeza para reclamar su libertad”. Los cuarteles fueron abiertos para recibir voluntarios y pronto se llenaron de jóvenes que querían vengar la masacre de Quito. La Suprema Junta Gubernativa dirigió una exhortación patriótica al pueblo de Bogotá, expresó su solidaridad al Cabildo de Quito y amenazó con represalias al conde Ruiz de Castilla. Fueron varios los periódicos de la época que se refirieron a esta tragedia;

  • En Chile, el padre Camilo Henríquez, pionero del periodismo en ese país hermano, angustiado por la muerte de sus amigos quiteños, escribió un drama que tuvo gran divulgación bajo el titulo de “La Camila o La patriota de Quito, del cual se hicieron ediciones también en Buenos Aires.

  • El 2 de agosto influyó además en una intentona contrarrevolucionaria del coronel Tomás de Figueroa en Santiago, contra el gobierno patriota. El motín realista fracasó el 1 de abril de 1811.

  • En las cortes de Cádiz el asunto motivó largas discusiones y la intervención en defensa de Quito del doctor José Mejía, frente a cuyos embates el presidente Molina, -sucesor de Ruiz de Castilla y antecesor de Montes, que no llegó a gobernar desde Quito sino desde Cuenca por corto tiempo-, se vio obligado a dar explicaciones;

  • Las autoridades de Valparaíso, ante la tragedia del 2 de agosto, ordenaron que en el faro del puerto se colocase una lápida en homenaje a Quito “Luz de América”, titulo con el que desde entonces se ufana la ciudad;

  • Bolivar, al fundamentar su declaratoria de Guerra a Muerte contra España, recordaba la matanza de Quito, como una de las causas de aquella extrema medida. Aquí las palabras del Libertador en su famoso Manifiesto a las naciones del mundo, justificativo de la guerra a muerte, suscrito en Valencia el 20 de septiembre de 1813, en el cual repite alusiones a Quito hechas ya por él en el cuartel general de Mérida, el 8 de junio de ese mismo año.

No hablemos de los tres siglos de ilegítima usurpación en que el gobierno español derramó el oprobio y la calamidad sobre los numerosos pueblos de la pacífica América. En los muros sangrientos de Quito fue donde la España, la primera, despedazó los derechos de la naturaleza y de las naciones. Desde aquel momento del año 1810 en que corrió sangre de los Quiroga, Salinas, etc., nor armaron con la espada de las represalias para vengar aquella sobre todos los españoles. El lazo de las gentes estaba cortado por ellos; y por este solo primer atentado, la culpa de los crímenes y las desgracias que han seguido deben recaer sobre los primeros infractores.


Otra referencia hace Bolivar a crímenes cometidos durante la guerra termina su manifiesto con las frases célebres de “Guerra a muerte”: “Españoles y canarios, contad con la muerte aún siendo indiferentes. Americanos, contad con la vida, aunque seáis culpables”.

  • Por último, digamos que hasta hoy recuerda el himno nacional de Argentina la masacre de Quito;

  • Al finalizar el siglo XIX, también Martí había de hacer referencia a los mártires de Quito, a propósito de sus propios afanes por la independencia de Cuba.

Tal fue “el más dramático de los movimientos revolucionarios de esa época”, como llamó Salvador de Madariaga al estallido de Quito; tal su influencia definitiva en los acontecimientos posteriores de la libertad de América.


Jorge Salvador Lara, Breve Historia Contemporánea del Ecuador, Fondo de Cultura Económica S.A. de C.V., México D.F., Impreso en Colombia 2005, tiraje especial realizado para Ediciones Libro Mundi


 

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Nueva York, 2020