LOGO XHA CLUB.jpg
  • XIMENA HIDALGO-AYALA

NAVIDAD EN NUEVA YORK

La ciudad natal de Galo Plaza ha sido probablemente, uno de los destinos más populares a nivel mundial para celebrar las fiestas navideñas, por sus atracciones turísticas, por las ofertas comerciales de temporada, por las elegantes y coloridas vitrinas y decorados públicos en Manhattan, que contrastan diametralmente con la forma como se celebra Navidad en los otros condados y barrios de la misma ciudad de Nueva York.


Para tener una perspectiva de los mundos y sub-mundos que conviven en Nueva York, copio un reportaje gráfico preparado para el semanario Impacto Latino, que permite apreciar como se celebra Navidad en uno de los barrios más populares de la ciudad, el área de Corona y Elmhurst, en el condado de Queens, donde se encuentran los restaurantes y negocios ecuatorianos más nombrados en Ecuador y donde existe una creciente presencia de la comunidad mexicana.


Las primeras comunidades latinas en el condado de Queens fueron las caribeñas, cubanos, puertorriqueños y dominicanos. De ellos, dependiendo de los barrios del condado, se puede apreciar actualmente una mayor presencia de dominicanos, que son la comunidad hispana más grande de toda la ciudad (en todos los cinco condados).


En Corona, Elmhurst y Jackson Heights hay emigrantes de todos los países latinoamericanos, pero actualmente existen tres grupos dominantes: dominicanos, mexicanos y ecuatorianos, como lo ha informado oficialmente la alcaldía.


Imagen del Niño Jesús, con traje tradicional ecuatoriano, sentado en una silla elaborada en Ambato y con corona y cetro bañados en oro, elaborados en Azuay.

Navidad Latina en Nueva York

Por Ximena Hidalgo Ayala

La Navidad recuerda y celebra el nacimiento del líder judío conocido como Jesús de Nazareth y más allá de las precisiones históricas sobre la fecha y lugar exactos de ese hecho, sin duda alguna Navidad es una de las fechas más importantes para la comunidad latinoamericana y Nueva York no es la excepción.


Los latinos de Nueva York, aún en medio del frío del invierno y de la pandemia, que se agravó después de las celebraciones del Día de Acción de Gracias-, recrean sus tradiciones en torno a la Navidad en muy variadas maneras. Con un sinnúmero de objetos conmemorativos, comidas típicas y motivados fundamentalmente por la necesidad de sobrevivir, para los latinos de Nueva York la Navidad significa además de una celebración religiosa, una última oportunidad de generar recursos en este año de pandemia.


Por ello, en barrios latinos como Corona, en el condado de Queens, una de las zonas más afectadas por el Covid-19, a pesar de la nieve que aún está presente como recuerdo de la última tormenta, los latinos se mantienen muy activos comerciando y adquiriendo los regalos navideños, reviviendo los rituales religiosos y disfrutando de sus platos tradicionales.


Desde antes de la pandemia, en esta zona de Queens, ya se habían instalado innumerables negocios informales y vendedores ambulantes, que con la crisis de desempleo y cierre de negocios, en lugar de desaparecer se han activado, por ser una las ventas ambulantes probablemente la mejor de las opciones para subsistir durante una crisis.


Un barrio popular, con gran movilidad humana, localizado justamente en la principal ruta de tren del condado, la linea 7 que recorre la famosa avenida Roosevelt, mantiene un permanente tráfico de peatones y autos. Actualmente protegidos por mascarillas, casi todos los transeúntes, no pueden evitar salir para adquirir los ingredientes para preparar sus platos navideños, el regalo de último momento, las decoraciones típicas de sus países, de paso saborear un antojito, etc.


La empresaria Elva Sánchez, propietaria de Altiva Ecuagold, el principal centro para encontrar todos los accesorios navideños. Junto a ella Walther Sinche, líder comunitario del área.

De las tres comunidades latinas más grandes de la ciudad, por su número primeramente la dominicana, seguida de la mexicana y la ecuatoriana, que en Corona es la comunidad más antigua de estos tres grupos, una gran muestra navideña se aprecia en Corona. Ciertamente la comunidad dominicana está más presente con sus pequeños negocios, fundamentalmente de comida, barberías y también con grandes supermercados de alimentos, siempre llenos de clientes, aún durante la pandemia.


El vestuario para el Niño Jesús es tan amplio y sofisticado, que incluye o solo vestido y capa, además entre las opciones más económicas están los sombreros de “paja toquilla” ecuatorianos, además de las coronas bañadas en oro cuencano.

La congestión en trenes y en la avenida Roosevelt es notable, particularmente en las horas pico, de entrada y salida a los trabajos, pero todo el tiempo hay un flujo permanente de comercio, desde temprano en la mañana, hasta altas horas de la noche. Esta actividad durante la temporada navideña se acentúa y por ahora mayoritariamente se utiliza mascarillas, que son otro de los objetos más comercializados en el área.

Imágenes del Niño Jesús de todo tamaño y precio, elaboradas por artesanos de Ecuador y México, son el más popular símbolo de la temporada navideña entre los latinos.

JESÚS ES EL REY

El más visible y popular símbolo navideño entre los latinos es la imagen de Jesús Niño, ya sea como parte central del pesebre o nacimiento, tradición instaurada por el santo italiano Francisco de Asís en el siglo XIII, o como imagen única de gran devoción, hasta el punto en que en su honor se realizan misas especiales, procesiones y novenas de oración, se encuentran imágenes del niño Jesús de todo tamaño, precio, material y además todos los accesorios para arreglarle, vestirle y homenajearle.


En Corona y Elmhurst, donde una de las comunidades más antiguas es la originaria de Ecuador, hay varios lugares donde se confeccionan a medida los atuendos completos para la imagen del niño Jesús, desde sus sandalias, vestidos, capas, hasta sus cetros y corona bañadas en oro. El más grande y popular es Altiva Ecuagold, de la empresaria cuencana Elva Sánchez, ubicado en el 37-65 de la calle 103, que se encuentra permanentemente lleno durante la temporada.


Juguetes elaborados en Cuenca y en Ambato, son los más cotizados, son los más económicos y los que menos daños hacen al medio ambiente. Existe una revalorización de los juguetes artesanales, como este juego de ollas, que Elva Sánchez orgullo muestra mientras dice: "Son elaborados en Cuenca, mire la marca!" y Walther Sinche, candidato a la Asamblea Nacional de Ecuador, feliz de encontrar los productos de su tierra natal.


El trabajo con el Niño Jesús no termina durante esta temporada, pero no cabe duda que es durante estos días donde hay más actividad comercial en torno al nacimiento de Jesús, desde los pesebres, canastas para recostar al niño, hasta el trabajo de restauración de la popular imagen, durante este tiempo de pandemia Jesús realmente ha sido el salvador de muchos negocios.

Un testimonio de ello nos lo dio la señora Rocío Calle, cuencana propietaria de un pequeño negocio sobre la avenida Roosevelt, Cóndor Variedades, quien nos dice que desde mayo ha debido cortar el servicio telefónico y que ahora trabaja solo con su número de celular, el cual escribe en sus tarjetas de presentación. Con emoción dice, mientras arregla una capa de terciopelo para una imagen del Niño Jesús: “En estos días se ha logrado vender algo, lo que en meses no hemos vendido, a pesar de todo son tiempos muy difíciles, ojalá llegue ayuda del gobierno porque debemos pagar la renta de todos estos meses”.


Los juguetes artesanales se están convirtiendo en la opción más buscada, como alternativa a los juguetes de plástico chino. Esta empresaria ecuatoriana nos muestra unas pequeñas ollas de juguete que con orgullo nos dice: “son hechas en Cuenca y traídas expresamente para esta temporada”.

Muñecas de trapo confeccionadas por artesanos ecuatorianos, son la nueva opción de juguetes para regalo durante esta Navidad y crece la conciencia entre los latinos, de apoyar la producción artesanal de sus países de origen.


Rocío Calle mantiene la esperanza de que la temporada continúe hasta por lo menos el Día de Reyes, en enero, ya que además confecciona los atuendos para los reyes, en otra tradición religiosa, que para negocios como este, significa una salvación verdadera, no espiritual pero económica.


Para los latinos la temporada de Navidad culmina con la llegada de los Reyes Magos, que el 6 de enero visitan al Niño Jesús y presentarle sus obsequios, por ello los trajes para las misas y procesiones en enero del 2021 ya están listos.



Los comerciantes mexicanos, que prácticamente son la mayoría en la pequeña plazoleta junto al tren de la calle 103, ofrecen de todo y a todo precio. Se pueden adquirir regalos navideños desde un dólar hasta un “costoso” nacimiento completo por ciento cincuenta dólares, sin embargo todos se encuentran muy contentos con la actividad que ha generado la celebración de la Navidad.

En medio del frio invernal y el latente temor instaurado por el Covid-19, en esta Navidad Jesús es para los latinos el verdadero Salvador del Mundo y esperamos que esa esperanza se mantenga y se extienda, de la posibilidad de subsistir trabajando honradamente, al mantenimiento de valores espirituales que impulsen a la comunidad a mantener viva la fe en que vendrán días mejores y a luchar por ellos.


A continuación un reportaje gráfico sobre el movimiento navideño en uno de los barrios latinos más icónicos y antiguos de la ciudad de Nueva York, que nos permite apreciar como se vive la Navidad Latina.


Una colorida y bella opción de regalos navideños la traen, -directamente de México a las calles de Corona-, los artesanos poblanos y oaxaqueños con trabajo en cuero y bordados artesanales.

La acumulación de nieve, el frío y la pandemia, no son suficientemente fuertes para aniquilar el espíritu navideño, que motiva a los latinos a salir y a buscar un presente, sin importar cuán económico o humilde sea, para demostrar su afecto.


En los barrios populares como Corona, aún un recipiente de plástico, puede ser un regalo maravilloso y práctico para obsequiar durante la Navidad.


Uno de los valores más importantes que los latinos en Nueva York tratan de mantener y transmitir a sus hijos durante la Navidad, es la unión familiar. No importan las circunstancias, el sentido de familia está muy arraigado.


No importa si se halló puesto junto a los baños públicos y si la temperatura está baja, la temporada navideña es una fabulosa oportunidad para ganarse la vida honradamente y los perfumes son una popular opción de regalo, nos dice esta comerciante.


Las tradiciones gastronómicas están fuertemente ligadas a las celebraciones religiosas de los latinos, aquí una muestra de ello, con este puesto de pan mexicano, especialmente preparado para celebrar el nacimiento de Jesús.


El tamal es uno de los platillos tradicionales de toda Latinoamérica y durante las celebraciones navideñas es infaltable. Un bocadillo que está presente en el diario vivir, durante esta temporada es más popular que nunca, acompañado de un champurrado mexicano.

Las coloridas luces navideñas también visten a los carritos de comida ambulante durante la Navidad en los barrios populares latinos de Nueva York, añadiendo un atractivo visual a estos mini embajadores de la cocina mexicana.


En la cena navideña es imposible que falte un delicioso postre, que es la parte más esperada por los más pequeños de la familia y este padre no puede evadir este requisito, que debe adquirirse inevitablemente.


Navidad para los latinos es una oportunidad para rescatar lo propio, por ello entre las opciones de regalo no pueden faltar los textiles artesanales, vestidos bordados con imágenes populares y tapices con símbolos nacionales.


Reportaje de Ximena Hidalgo Ayala, publicado el jueves 24 de diciembre de 2020.en el semanario Impacto Latino de Nueva York ©All Rights Reserved