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  • XIMENA HIDALGO-AYALA

CELEBRACIÓN HISTÓRICA

Las circunstancias en que cada comunidad ha emigrado a Estados Unidos es diferente, sin embargo la historia ha sido y es el poderoso recurso para recuperar no solo sus raíces, base de su identidad, además para reforzar los lazos con la nación que les acoge y sobretodo para hacer justicia.


De entre las comunidades latinoamericanas de Nueva York, puertorriqueños y dominicanos, han realizado importantes esfuerzos investigativos para rescatar, resaltar y hacer justicia histórica.

El histórico batallón de los “borinqueneers” que en la Guerra de Corea realizaron una labor excepcional y en muchas ocasiones lucharon en dos frentes: contra el enemigo y contra el prejuicio racial, gracias a los estudios históricos han conseguido justicia a su labor.

Con ocasión de la primera celebración oficial de los “Borinqueneers” en Nueva York, comparto esta nota basada en el trabajo del Centro de Estudios Puertorriqueños de Nueva York, como estímulo para las demás comunidades.


Esta celebración de la historia de los latinos en Estados Unidos y las investigaciones realizadas para sustentarla, son parte de un largo trabajo de investigación, publicaciones y activismo político, -fundamentado en el activismo académico-, que demuestra la importancia de la historia, en la reafirmación de los aportes de los latinos a esta nación.


PRIMERA CELEBRACIÓN DE LOS "BORINQUENEERS"

Se realizó el martes 13 de abril del 2021organizada por el Centro de Estudios Puertorriqueños de CUNY y debido a la pandemia fue en forma virtual, por video conferencia. El punto central fue la presentación del académico Harry Franqui-Rivera, Profesor Asociado de Historia y Coordinador de Historia y Lenguajes Globales del Bloomfield College de Nueva Jersey, quien habló sobre el impacto del servicio militar para Puerto Rico y los puertorriqueños, en lo cual es especialista.


En el marco de la primera celebración del “Día Nacional de los Borinqueneers”, el Dr. Franqui-Rivera presentó una ponencia sobre “La experiencia puertorriqueña en la milicia de Estados Unidos: un siglo de servicio sin precedentes, The Puerto Rican Experience in the U.S. Military: A Century of Unheralded Service, por su traducción al castellano.

Esta celebración es parte de un largo proceso que logró que el 13 de abril del 2016, el Congreso de Estados Unidos otorgara la Medalla de Oro al Regimiento 65 de Infantería, en reconocimiento a las numerosas contribuciones de los Borinqueneers a la historia estadounidense, desde la Primera Guerra Mundial hasta la Guerra de Corea.


Cinco años después, en enero de 2021, el Congreso de Estados Unidos anuló un veto presidencial para aprobar la Ley de Autorización de Defensa Nacional y la legislatura también designó el 13 de abril, como el Día Nacional de los “Borinqueneers”.


BORINQUENEERS O BORINQUEÑOS

Borinqueneers, es el nombre en inglés con el cual se referían al Regimiento de Infantería 65, del Ejército de Estados Unidos, integrado totalmente por soldados puertorriqueños o boricuas, como es el nombre de los originarios de Borikén, nombre Taíno de la isla que fue europeizado a Borinquen.


El regimiento de los Borinqueneers, fue oficialmente fundado el 4 de junio de 1920, con el lema “Honor y Fidelidad” y base en San Juan, Puerto Rico. Tuvo entre sus comandantes notables al Coronel Antulio Segarra y al Coronel Juan César Cordero Dávila. Pero el historiador explica que el origen del regimiento fue el batallón de voluntarios puertorriqueños que participó en la Guerra Americano-Española, como parte de las tropas coloniales y afirma: “Los puertorriqueños comenzaron a luchar como fuerzas auxiliares del ejército estadounidense en 1898 y desde entonces, cientos de miles de puertorriqueños han servido en todos los conflictos, grandes y pequeños en los que ha participado Estados Unidos.” Los “borinqueneers” se incorporaron al Ejército de Estados Unidos en 1908.

Durante la Guerra de Corea, los miembros del Batallón 65, conocidos como los Borinqueneers, orgullosos llevaron consigo la bandera de su amado Puerto Rico.

MÁS QUE NÚMEROS

Durante la II Guerra Mundial tres mil quinientos cuarenta puertorriqueños perdieron la vida y de ellos setecientos cuarenta y siete fueron asesinados en acción. Durante la Guerra de Corea, de los sesenta y un mil soldados puertorriqueños que participaron, entregaron sus vidas setecientos treinta y dos y ciento veintidós fallecieron en acción. En la Guerra de Vietnam un estimado de cuarenta y ocho mil puertorriqueños sirvieron en las cuatro ramas de las fuerzas armadas estadounidenses.


Pero sobre este aporte de los soldados boricuas, el Dr. Franqui-Rivera afirma que: “El impacto y el significado del servicio de los puertorriqueños en las fuerzas armadas de los Estados Unidos van más allá de las meras cifras. Su servicio ha servido para dispersar a los puertorriqueños por Estados Unidos y el mundo, creando nuevas comunidades, más allá de lo que entendemos como centros tradicionales de la diáspora.”


Según sus investigaciones “el servicio militar, particularmente durante el período de la II Guerra Mundial y la Guerra de Corea, también sirvió para construir el Puerto Rico moderno y para que las colonias puertorriqueñas, se convirtieran en comunidades de pleno derecho para reclamar su pertenencia.”


La publicación del Dr. Franqui-Rivera muestra, -desde la perspectiva histórica-, el alcance de la experiencia puertorriqueña participando en el ejército de Estados Unidos y su objetivo es inspirar al público y a los académicos a investigar sobre este fenómeno poco estudiado.


El académico explora las motivaciones de los sacrificios de los Borinqueneers por Puerto Rico y la diáspora y afirma: “Recordemos que representaron las esperanzas de un pueblo dispuesto a sacrificar su juventud por un futuro mejor, a rendir un homenaje de sangre en busca de aceptación, respetabilidad, igualdad, un camino hacia la descolonización y una democracia que ha resultado esquiva para ellos."


El Dr. Harry Franqui-Rivera, quien sirvió en la Reserva del Ejército de Estados Unidos y la Guardia Nacional durante más de una década, ha publicado varios estudios especializados sobre historia militar de Puerto Rico y ha producido varios documentales.



MEDALLA DE ORO

La culminación del proceso de recuperación y restauración del registro histórico del servicio militar de los Borinqueneers, fue la concesión de la Medalla de Oro del Congreso, lograda por los esfuerzos de Borinqueneers CGM Alliance (BCGMA) e innumerables voluntarios.


El 10 de junio de 2014, el presidente Obama firmó los proyectos de ley H.R.1726 y S. 1174 otorgando la Medalla de Oro del Congreso al Regimiento 65 de Infantería del Ejército de Estados Unidos. Desde la Revolución Americana, el Congreso ha encargado medallas de oro como máxima expresión de reconocimiento nacional por logros y contribuciones distinguidos.

Desde que George Washington la recibió en 1776, solo 158 personas y entidades han recibido esta medalla y son pocas las unidades de combate que han ganado este galardón. El 65 es la primera unidad en recibirlo para el servicio durante la Guerra de Corea y se unen a Roberto Clemente, como los privilegiados latinos en haberla recibido.


La medalla ha sido otorgada a otras unidades militares minoritarias famosas, incluidos los aviadores nativo-americanos de Tuskegee, los traductores de código de las tribus navajo, los soldados nisei y los marinos de Montford Point. Los Borinqueneers son la primera unidad de la Guerra de Corea en recibir esta condecoración.


MINORÍAS LUCHANDO UNA DOBLE BATALLA

Como analiza el especialista, “El origen étnico y la raza de los beneficiarios no es coincidencia. Todos estos destinatarios lucharon en tiempos de crisis para defender a un país, que en ese momento los trataba,-en el mejor de los casos-, como ciudadanos de segunda clase.”


“La medalla reconoce el valor y sacrificio de unidades como los marinos y aviadores afroamericanos cuya valentía en el combate, en una época en que el linchamiento era común y la segregación racial la norma, refutaba los mitos de inferioridad racial e incapacidad para el servicio militar; traductores de códigos navajos, quienes en un momento en que su idioma estaba prohibido en las escuelas indígenas y en las reservas, lo usaban para comunicarse en el campo de batalla y salvaron innumerables vidas estadounidenses”.


Los borinqueños del batallón 65 estaban dispuestos a pagar el precio máximo en un momento en el que los puertorriqueños eran tachados abiertamente en la prensa y en los círculos académicos de “un problema” a tratar, pero el 13 de junio del 2016 con la medalla de oro, los Borinqueneers pasaron de ser soldados olvidados, -que tenían que enfrentarse tanto al enemigo como a la discriminación-, a ser héroes elogiados por los líderes militares y políticos de Estados Unidos.


VIVA PUERTO RICO!

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