top of page
LOGO XHA CLUB.jpg

AÑOS VIEJOS: EXPRESIÓN POPULAR ECUATORIANA FORJADA EN QUITO

  • Foto del escritor: XIMENA HIDALGO-AYALA
    XIMENA HIDALGO-AYALA
  • 30 dic 2025
  • 11 Min. de lectura

Actualizado: 3 ene

La despedida del Año Viejo en Ecuador es una tradición popular centenaria, que incluye varios símbolos y expresa un mensaje colectivo con matices político-sociales.


Los monigotes de los ex-presidentes Mahuad y Febres Cordero, preparados para la celebración en Nueva York de los populares Años Viejos, una tradición instaurada en la etapa colonial que también se revivió en esta metrópolis, pero donde nunca se los quemó, debido a las regulaciones del Depto. de Bomberos de la ciudad.
Los monigotes de los ex-presidentes Mahuad y Febres Cordero, preparados para la celebración en Nueva York de los populares Años Viejos, una tradición instaurada en la etapa colonial que también se revivió en esta metrópolis, pero donde nunca se los quemó, debido a las regulaciones del Depto. de Bomberos de la ciudad.

Por Ximena Hidalgo Ayala

Historiadora, fundadora y directora ejecutiva del Comité Internacional Galo Plaza y de su exclusivo network de empresarios y profesionales XHA Club, dedicado a promover la integración a través de historia, educación y cultura.


En Ecuador la tradición conocida como Los Años Viejos, no es simplemente uno más de los rituales de la noche del 31 de diciembre, tiene un complejo trasfondo. Es una forma de protesta social, que incluye la redacción de un documento conocido como el Testamento del Año Viejo, ingenioso texto literario escrito en verso, en el que resaltan los temas, personajes y situaciones más controversiales del año que culmina, en forma crítica-jocosa.


CIUDAD INCENDIARIA

Quito, nombre milenario de todo el territorio del actual Ecuador, es históricamente una ciudad de libertad, como lo demuestra la documentación histórica, ya desde el siglo XVI la Revolución de los Encomenderos (1544-1548) la más temprana y directa rebelión contra la corona española, que culminó con la decapitación de sus líderes y la exhibición de sus cabezas en la explanada de Iñaquito. Quito históricamente ha demostrado su bien marcada identidad ecuatorial forjada en 12.000 años, su rebeldía y espíritu de libertad. Otros antecedentes son la Revolución de las Alcabalas (1592) y en 1765 la Rebelión de los Barrios. En 1809 Quito inició la llama de la independencia hispanoamericana en el continente y en Quito se quemó en hoguera pública al ex presidente Eloy Alfaro y sus colaboradores de la revolución liberal en 1912.


Celebrando Los Años Viejos en Nueva York (2000) donde además de los monigotes (Años Viejos), las viudas, la lectura del Testamento, se incluían caricaturas de personalidades famosas, como podemos apreciar en la pared a Aída González, Iván Egas, Héctor Burgos, Napoleón Barragán, etc. A mis espaldas el monigote de Denis Dau, quien fue gran mariscal del Desfile Ecuatoriano de Nueva York.
Celebrando Los Años Viejos en Nueva York (2000) donde además de los monigotes (Años Viejos), las viudas, la lectura del Testamento, se incluían caricaturas de personalidades famosas, como podemos apreciar en la pared a Aída González, Iván Egas, Héctor Burgos, Napoleón Barragán, etc. A mis espaldas el monigote de Denis Dau, quien fue gran mariscal del Desfile Ecuatoriano de Nueva York.

CULTURA POPULAR

La ciudad como eje cultural, expandió la práctica de la quema como forma de castigo popular con profunda connotación política. La quema de los años viejos, es una forma de protesta social, de castigo popular a todo lo malo, negativo o vergonzoso del año que culmina. Es una práctica social disciplinaria que castiga y aconseja. Igual que el movimiento independentista, la quema de los años viejos en la capital ecuatoriana se realizaba en cada barrio, no como algo comercial, sino como parte de la cultura popular de la milenaria capital del actual Ecuador, desde donde durante los siglos, se ha extendido a todo el territorio nacional e incluso a nivel internacional, gracias al espíritu aventurero de miles de ecuatorianos por el mundo.

 

EL AÑO VIEJO

Monigotes representando al Año Viejo.
Monigotes representando al Año Viejo.

Representado por un muñeco o monigote, tradicionalmente elaborado en familia, con los vecinos del barrio, utilizando ropa, zapatos y accesorios viejos de uso diario. Para dar forma al cuerpo, extremidades y cabeza, se utilizaba papel periódico, cartón, paja o aserrín. Se lo vestía con ropa de hombre y el toque final, -que le daba personalidad-, era la careta, una máscara elaborada con papel y yeso, pintada a mano, representando a personajes destacados por algo negativo durante el año, por lo cual se les “condena” a ser quemados. Estas caretas han sido parte de la cultura ecuatorial desde tiempos milenarios y se han transformado y tenido varios usos e influencias, incluyendo la tradición española de los peleles.


La celebración de los Peleles en España, es una de esas tradiciones festivas antiguas que mezclan humor, crítica social y rituales de inversión del orden. Es muy parecida, en espíritu, a los Años Viejos de Quito y pertenecen a la misma familia cultural. Es decir, los Años Viejos de Quito, recogen varias tradiciones aborigenes y europeas.


En Asturias, Galicia y Castilla se quemaban peleles en Carnaval o en fiestas de invierno y en Madrid, era típico que las mujeres del pueblo mecieran al pelele en una manta, mientras cantaban coplas burlonas. En estas tradiciones españolas, el pelele representa lo ridículo, lo corrupto, lo indeseable, lo que debe ser expulsado antes de empezar un nuevo ciclo. Es un acto de purificación simbólica y también de crítica social permitida en días festivos.


Esta costumbre española de hacer muñecos, darles un rostro satírico, exhibirlos públicamente y quemarlos, llegó a América durante la colonia. En Quito, esa tradición se mezcló con: el uso indígena de máscaras para los difuntos y rituales de fuego prehispánicos. La bien arraigada costumbre local de la sátira política, en una ciudad históricamente rebelde, por su muy bien afincada identidad propia, dio como resultado la tradición de Los Años Viejos.

 

Caretas para los Años Viejos en Nueva York.
Las caretas que dan personalidad e identidad al año viejo, en Nueva York se pueden encontrar en CASA AMERICA, el supermercado más amplio y surtido de productos auténticos ecuatorianos en la Ave. Roosevelt y calle 102 en el condado de Queens.

LAS CARETAS

De origen pre-inca y prehispánico, las máscaras de Andinoamérica Ecuatorial, también fueron incorporadas a los rituales y ceremonias en las nuevas tradiciones en América como parte del mestizaje. Según documentación colonial, en las Actas del Cabildo de Quito, en la sesión del 10 de mayo de 1573 se hace referencia al uso de las caretas en fiestas populares. Igualmente en los festejos del 6 de agosto de 1603. Han sido utilizadas por danzantes y disfrazados en eventos populares desde tiempos inmemoriales y dan vida y personalidad al Año Viejo.


Máscara arqueológica ecuatoriana de la cultura La Tolita.
Máscara de oro y ojos de platino de la cultura La Tolita (Esmeraldas-Ecuador), la primera en trabajar platino hace 2.600 años.

La evidencia arqueológica muestra que desde hace 6.000 años ya existían máscaras en el territorio ecuatoriano, las cuales eran elaboradas en cerámica, piedra, oro, platino e incluso en concha Spondylus, las cuales se usaban principalmente en rituales funerarios para cubrir el rostro de los difuntos. Esto está documentado en estudios académicos sobre la historia de la máscara en Ecuador.


Si bien el uso de máscaras (caretas) en el territorio ecuatoriano tiene miles de años de antigüedad, cumpliendo funciones rituales, funerarias y simbólicas profundas, con la llegada de los españoles se incorporaron nuevos usos de caretas festivas y satíricas, propias de tradiciones europeas como el carnaval, la quema del Judas en Semana Santa, -muy extendida en el siglo XIX-, las Fallas de Valencia, donde se queman figuras desde la Edad Media y los peleles. Las caretas fueron particularmente populares en la Real Audiencia de Quito durante Los Sanjuanes, que persisten hasta la actualidad, así como en otras tradiciones populares incluyendo la famosa Diablada de Píllaro.


Que en las actas del Cabildo de Quito, -documentos oficiales, no crónicas informales-, existan menciones al uso de caretas en fiestas populares, tan temprano como 1573 y 1603, es extremadamente significativo porque las caretas no eran simples adornos.


En la cultura festiva colonial, las caretas cumplían funciones muy específicas: permitían la sátira, ocultaban la identidad del participante, facilitaban la burla del poder y eran parte de procesiones burlescas y representaciones simbólicas. En otras palabras, las caretas eran un instrumento de crítica social y teatralización popular, exactamente igual que los Años Viejos.


En Quito, ya en el siglo XVI, existía una tradición festiva que utilizaba máscaras, representaciones satíricas, figuras simbólicas y teatralización pública. Esa es la estructura cultural básica de lo que siglos después conocemos como Años Viejos.


Que en Quito, ya desde 1573, existen documentos del Cabildo que registran el uso de caretas en celebraciones populares, muestra cómo estas prácticas se adaptaron tempranamente al contexto colonial. La tradición del Año Viejo surge precisamente de esta convergencia: combina la máscara indígena de carácter ritual para dar personalidad a los muertos, con el uso de la careta española de tono burlesco y crítico. El resultado es un ejemplo claro y profundo de sincretismo cultural.


Las viudas frente al Año Viejo, todos utilizando las caretas tradicionales de varias fiestas populares en toda América Latina. (gráfica publicada por el portal Metro de Ecuador).
Las viudas frente al Año Viejo, todos utilizando las caretas tradicionales de varias fiestas populares en toda América Latina. (gráfica publicada por el portal Metro de Ecuador).

LAS VIUDAS

Los jóvenes o güambras del barrio, se disfrazaban de viudas, vestidas de negro, -como corresponde para un funeral-, lloraban desconsoladas por la agonía del Año Viejo, parando a autos y transeúntes en las esquinas, solicitando limosna para comprar la gasolina con que se le quemaría al viejo. Cerca de la media noche, entre sollozos las viudas encabezaban el cortejo para escuchar el testamento leído por el notario, junto a diablos y otros personajes, para finalmente incendiar al muñeco exactamente al tocar de las campanas, en medio de la algarabía popular.


En ese momento se quemaba todo lo negativo (reviviendo prácticas ancestrales de miles de años), los asistentes más valientes "saltaban la chamiza", en medio de las campanadas de los numerosos monasterios e iglesias de la conventual capital ecuatorial.

 

Una viuda sosteniendo el Testamento del Año Viejo.
Una viuda sosteniendo el Testamento del Año Viejo.

NOTARIO Y TESTAMENTO

El notario, -otro personaje importante de esta tradición única-, lee el testamento repartiendo la herencia, dejando bienes, cualidades, defectos y penas. Una evaluación crítica de lo vivido con humor, picardía y sarcasmo, es el aspecto central de la quema del Año Viejo.

Escrito en verso con lenguaje irónico y con el estilo satírico originado en el siglo XVIII en los escritos de Eugenio Espejo, criticando a la corona española y a sus representantes en América, el contenido del testamento tradicional de los Años Viejos es aleccionandor, censura y simbólicamente ajusticia. En la capital ecuatoriana, en cada oficina, hogar, barrio, cada periódico se redactaba el testamento incluyendo a los integrantes del grupo. El autor del testamento era no solo creativo, conocía bien a los "herederos" y les incluía en forma jocosa, algunas veces con palabras alagadoras, otras con tono aleccionador.

 

LA QUEMA

Se realiza la medianoche del 31 de diciembre. Es mucho más que un ritual para purificar o alejar la mala suerte o energías negativas del ciclo que culmina, es una forma popular de protesta, repudio y castigo a los políticos y personajes que no se han comportado bien. Se realiza en medio de la algarabía popular, con bastante ruido, música, juegos pirotécnicos y petardos que anuncian con gran estruendo al nuevo año.


NADA QUE VER CON LA FIEBRE AMARILLA

Existe evidencia documental muy clara que confirma que, la práctica de quemar las pertenencias de los enfermos para evitar el contagio en Europa es antigua, sistemática y está muy bien documentada en fuentes históricas. Durante las grandes epidemias, -especialmente la peste-, se aplicaban medidas estrictas para evitar el contagio y entre ellas, estaba la destrucción por fuego. Un estudio académico sobre la peste en la Baja Edad Media y la temprana modernidad europea explica que la prevención se centraba en evitar todo contacto con objetos contaminados, considerados peligrosos. La quema de pertenencias era parte de estas medidas.


En las Instrucciones contra el contagio redactadas durante la peste de 1651 (Archivo Histórico de Huesca), se detalla cómo debían aislarse y destruirse las pertenencias de los enfermos, distinguiendo cuáles podían transmitir la peste y cuáles no. Esta tradición sanitaria europea pasó a América durante la época colonial y siguió vigente posteriormente. Por eso, como consta en los documentos, cuando el 23 de noviembre de 1856 fallece en Paita Manuela Sáenz, las autoridades sanitarias ordenaron quemar su vivienda, junto con sus documentos personales y otros enseres, como medida de control epidemiológico, ya que la difteria era una enfermedad altamente contagiosa en esa época. Pero la quema de objetos considerados “impuros”, no tiene nada que ver con la tradición de la quema de los Años Viejos original de la milenaria capital del Ecuador, origen de las celebraciones a nivel nacional.


Ximena Hidalgo Ayala, cronista de la comunidad latina de Nueva York.
Durante la celebración de los Años Viejos en Nueva York.

CELEBRACIÓN EN NUEVA YORK

En Nueva York durante muchos años se mantuvo la tradición de los Años Viejos gracias a la iniciativa de don Hernán Cazar Luna, publicista ecuatoriano oriundo de Guano y propietario de la imprenta Cazar Printing en Corona, quien organizó los Años Viejos con un programa de fin de año divertido, donde se mantuvo esta tradición, originada en la milenaria capital del actual Ecuador.


Además de presentar un show bailable con participación de afamados artistas, como la internacional Hilda Murillo, se realizaba el concurso del mejor año viejo, la mejor comparsa de viudas, se leía el testamento y se culminaba con un gran baile, aún cuando por las regulaciones de la ciudad, nunca se quemó al monigote, como en Ecuador.


INVOLUCIÓN DE LOS AÑOS VIEJOS

Lamentablemente la celebración tradicional con el tiempo ha mutado, en varias ciudades ha perdido totalmente su carácter local y su identidad, para convertirse en una forma de hacer dinero, donde los monigotes nada tienen que ver con la realidad ecuatoriana, que era el meollo de la tradición original. Igualmente, las tradicionales viudas, han degenerado en personajes grotescos, violentos y de muy mal gusto, no solo en el vestir, sino también en las obscenidades y en la falta de respeto hacia las mujeres, los niños y la decencia pública. Es indispensable el surgimiento de un nuevo liderazgo que defienda y promueva la identidad milenaria de la ciudad y sus tradiciones.


Jovenes quemando al año viejo en la capital de Ecuador.
Quema del monigote que representa al Año Viejo en Ecuador.

Testamento del Año Viejo Ecuatoriano

(Tomado de Ecuador Noticia 2016)

Este testamento será

De lonjas y de poemas

Pues no tengo que dejar

¡Me han dejado sin un medio!


Había tanto dinero, tenía tanto testando

Mas un hijo bastante menso,

¡Nos ha dejado cagando! 

El Quiteño es tradición,

borrego no ha sido nunca.

Siempre al frente de la lucha

¿Qué tirano no ha caído?

¡Le hemos sacado la ch… cresta!

Sigan alertando a todos

denunciando a los corruptos

que nos engullen cual boa.

A la tumba voy tranquilo

Pues hay gente de real fuste

Sin robo, sin el embuste.


  La nación ecuatoriana tiene una gran vocación

Quiere ser bien informada, denunciar la corrupción.


Les dejo la lección de Maduro

La traición castiga duro,

América Latina despierta

y en el 2016 se les acabó la fiesta.

Rafico nada puedo dejarte, Si todo te lo gastaste

No tengo para regalos ¡ni funda de caramelos!

Tal vez yo pueda dejarte, un par de tijeras viejas

Pues necesitas el corte, del exceso de tu pico.

Que has cambiado nos dices

De los grandes capitales,

Nos dejas hipotecando

A las chinas transnacionales. 

Inaudito es que cierres

radios y televisoras

no será mejor oír

¡y que tanto ya no jodas!

¿Ecuatorianos que fue?

¿Hasta cuándo tanto aguante?

Espero llegue el momento

Que se muevan y vaya en aumento

Las muestras de descontento.

Bueno, ya creo que ya me muero

Protejan mis cenizas pronto

No dejen se acerque el Glass,

es capaz de ceder mis despojos

por un préstamo a la China

¡o capaz es solo un gas!

Hijos míos a levantarse

En forma de insurrección

Expresar el descontento

En la nueva votación.


Para culminar, la tradicional cumbia Yo no olvido el año viejo del prolífico compositor y flautista colombiano Crescencio Salcedo Monroy (1913–1976), campesino indígena, quien compuso la letra y música de la canción, la cual fue internacionalmente popularizada por el cantante mexicano Tony Camargo en 1953, convirtiéndose en un clásico para despedir el año en toda Latinoamérica, incluyendo a Quito, donde se escuchaba el tema mientras ardían los Años Viejos en las calles, entre campanadas, abrazos, lágrimas de nostalgia y esperanza.


Este artículo es generosamente compartido gracias al respaldo de


CASA AMÉRICA

EL SUPERMERCADO ECUATORIANO MAS COMPLETO DE ESTADOS UNIDOS

Importadora y Distribuidora de Productos Andinos

102 - 05 Roosevelt Avenue

Corona, NY 11368

 (718) 426 - 5920

A pasos de la parada 103 del Tren 7


EN CASA AMERICA SE PUEDEN ENCONTRAR CARETAS PARA LOS AÑOS VIEJOS Y OTRAS CELEBRACIONES POPULARES TRADICIONALES DE ECUADOR




CASA AMERICA ES MIEMBRO DE ORO de XHA CLUB, Network de prestigiosos y renombrados empresarios, profesionales y líderes comunitarios, dedicado a promover el rescate de la presencia latina en la Historia de Nueva York, trabajo que desde 2006 desarrolla el

Comité Internacional Galo Plaza

establecido para mantener el legado del líder internacional nacido en la Capital del Mundo, en el 5 West de la calle 8 y 5a Ave., Manhattan, el 17 de febrero de 1906.


Para conocer sobre el comité haga click en el siguiente logo:


Para conocer a todos los miembros de XHA CLUB

haga clic en el logo a continuación y

apoye a los empresarios, profesionales y líderes de gran nivel,que respaldan la

HISTORIA, EDUCACIÓN Y CULTURA

Promoviendo la historia de los latinoamericanos en el lugar de nacimiento del líder internacional Galo Plaza


© 2023 All rights reserved Ximena Hidalgo Ayala


bottom of page